
Te espero cada día asomada a esta ventana,
no me importa que digan que soy una chalada,
por encima de todo espero tu mirada,
espero tu sonrisa, espero tu palabra.
Si hasta el árbol más seco vuelve a reverdecer,
no importa lo que digan, yo te volveré a ver,
pueden pasar minutos, puede que pase un siglo,
te volveré a encontrar, en las aguas de un rio,
al cruzar un desierto, sentado en un camino,
o en la raiz profunda del invierno más frio.
No importa que parezca que todo lo he soñado,
cuando beses mis labios, yo te estaré esperando.